P- PRAXIS ARTIS

El deseo de(l) ser humano

La praxis artística

La praxis artística, la que comprende desde el proceso creativo del artista hasta la contemplación de la obra por parte de un espectador no puede segmentarse. No se debe crear un sistema de celdas herméticas en las que compartimentar un derecho fundamental de ser humano: el derecho a ser persona.  Porque uno de los beneficios inmediatos de la praxis artística es una ampliación instantánea de la capacidad creativa, del pensamiento crítico, del acceso al conocimiento y de fortalecimiento de la identidad personal.

 

Para (re)socializar la praxis artística es fundamental establecer un plan de acciones. Este plan de acciones debe estar dirigido a toda la sociedad. No se debe parcelar y condenar cada una de las partes a desarrollarse en pequeños reductos. Y se habla de una (re)socialización porque el escenario planetario y los canales de comunicación y relación interpersonal han variado radicalmente  desde el inicio del S. XXI.

 

Sin olvidar el hilo conductor presente en la praxis artística, el que va desde la génesis de la idea en la mente del artista hasta la contemplación de la obra, desde AIUR EUSKADI se estructura y propone un plan de acciones articulado en tres grandes áreas: Creación-Formación, Defensa y Difusión. 

 

 

A

CREACIÓN Y FORMACIÓN ARTÍSTICA: DOCET OMNIA

A.1 Cursillos y talleres  abiertos (ART-K2)

A.2 Residencias de artistas locales y foráneos (ART-K2)

A.3 Currículo artístico de escuelas, univer. y centros tecnológicos (ART 6.0)

A.4 Mecenazgo y mercados de arte (ART-K2)

B

DEFENSA ARTÍSTICA Y PATRIMONIAL

B.1 Inventarios y catálogos

B.2 Estudios históricos

B.3 Intervención conservación-restauración

B.4 Tasación y mercados de arte

C

DIFUSIÓN ARTÍSTICA Y CULTURAL

C.1 Exposiciones, salas y comisariado

C.2 Publicaciones físicas y digitales

C.3 Visitas guiadas, conferencias, jornadas

C.4 Mass-media: Escritos, audiovisuales, tv, canales y páginas web


Epitetar al artista

Epitetar al artista lo mengua, lo disminuye, lo insignifica. Es impensable epitetar a Leonardo. Sin embargo, a día de hoy, en un fallido intento de diferenciación, se cae una y otra vez en llamar artista visual a los que practican principalmente unos determinados soportes y técnicas de Bellas Artes.

 

Cuando se habla de músicos, escultores, escritoras, pintores, fotógrafas, cantantes, aquitectos,  actrices, físicos, poetas, matemáticos, filósofos....  no se epiteta. Y los interlocutores tienen claro que aluden a la pomada intelectual de una sociedad.

 

Apenas hace unos años, unos cien aproximadamente, ser artista era algo claro. Si se echa la mirada atrás, ésta se topará con monstruos intelectuales reconocidos, respetados y socialmente bien considerados. A ninguno de ellos se les presuponían barreras propioceptivas, geopolíticas o cronológicas ni resultados basados únicamente en objetos materiales.

 

 

El verdadero artista, el que es reconocible como tal, alude a su disciplina y no a la sensorialidad de sus creaciones, al resultado de un proceso artístico.  Porque es cuando se alude al resultado y no al proceso que todo se indignifica y tener como objetivo de aprehensión artística  hacer una burda copia del resultado hace que la obra en sí parezca "chupada".

 

 

Es decir, nadie se plantea abrir una academia de matemáticas donde,  aludiendo al sistema de la copia de los resultados, como enseñanza de sen2+cos2=1,  simplemente se dibuje o escriba un  gran uno "1"  en una hoja de papel,  y tras escribir ese único UNO sin más preocupación se diga que se domina la trigonometría y que "esto lo hace  hasta un niño".

Pero en la actualidad se ve una reducción notable, escalada desde hace años y dirigida a las crecientes clases menos favorecidas, del acceso a la praxis artística. Cada vez más, se toman malas copias de resultados artísticos, que llegan a niveles  de alta toxicidad estética, como "alimento" artístico de masas y  el grado obesidad intelectual se eleva a tal punto que es casi imposible dotar de algo de capacidad muscular al pensamiento crítico. El Arte, el original, el que comprende los procesos artísticos, se reserva para una, cada vez más reducida, clase privilegiada que en un alarde utilitario secuestra y aniquila la verdadera esencia de la praxis artística.

 

 

"El arte transforma el orden aparente del mundo exterior, provoca la necesidad de una más profunda comprensión de uno mismo, nos obliga a poner en juego una zona íntima de nuestra conciencia cuya revelación es ejercicio de la sensibilidad»  

Jorge Oteiza